
Una de cal y una de arena
Desde comienzos de año, la economía atraviesa una nueva pax cambiaria caracterizada por una caída de la cotización del dólar que se da en paralelo a compras por parte del BCRA en el mercado de cambios. En efecto, en lo que va del año, el BCRA ya lleva adquiridos USD 2.170 millones mientras que el dólar vale ARS 53 menos que en diciembre pasado, todo en un contexto donde el riesgo país baja, crecen los depósitos y el crédito en dólares en los bancos. Sin embargo, en otros frentes las novedades no fueron positivas para el Gobierno. En particular, la inflación de enero finalmente fue mayor a la esperada y se ubicó en 2,9% mensual a lo que se suma la decisión de alterar el calendario de publicación de la nueva metodología del INDEC. Si bien no hay punto de comparación con la intervención de las estadísticas de 2006, no deja de ser una situación innecesaria que afecta a la independencia del organismo.
Colocaciones de obligaciones negociables – USD millones

Más en detalle, el círculo virtuoso en el mercado cambiario se vio impulsado por la recuperación de la confianza luego del resultado electoral. Como puede verse en el gráfico, luego de prácticamente frenarse en septiembre, las colocaciones de obligaciones negociables alcanzaron un máximo para la gestión Milei en noviembre 2025: USD 3.066 millones emitidos, y USD 3.526 millones en diciembre y enero. De manera similar, el crédito y los depósitos bancarios en dólares se encuentran en máximos de la actual administración, aunque se vieron relativamente menos afectados por la dinámica electoral. Así, desde octubre los créditos en dólares otorgados por los bancos crecieron en USD 1.201 millones y nuevamente se reaviva el debate en torno a flexibilizar las condiciones para su acceso, siendo que hoy se encuentran limitados a personas o individuos con ingresos en dólares. Si bien a la larga una flexibilización constituye un riesgo por el descalce de monedas entre pasivos en dólares e ingresos en pesos que genera una devaluación, a corto plazo ciertamente es una opción que se ve tentadora para el Gobierno en la medida que la liquidez en los bancos es abundante y poder prestar esos fondos ayudaría a dinamizar la economía. En ese sentido, se debe avanzar con cautela porque incluso sin llegar a un escenario crítico como el de 2002, que motivó la creación de las actuales regulaciones, ya una situación como 2018 – 2019 puede generar problemas severos. Al margen de la discusión sobre el grado de regulación que debe imperar sobre el financiamiento en moneda extranjera, en lo inmediato tanto en el crédito bancario en dólares como en las obligaciones negociables terminan abasteciendo al mercado de cambios, dado que las empresas van liquidando las divisas obtenidas para financiar sus gastos en pesos. Con todo, la combinación de dólar estable e inflación más alta de lo esperado hizo que la cotización oficial de la divisa se distancie más de 10% del techo de la banda, hoy ubicado en ARS / USD 1.583.
Precios – variación mensual

La inflación de enero siguió sin dar buenas noticias al Gobierno y los precios se incrementaron 2,9% en el mes, marcando la octava aceleración desde el mínimo de 1,5% de mayo de 2025. En general, el primer trimestre suele ser complicado en materia inflacionaria dado el importante aumento de los precios estacionales que, de hecho, subieron 5,7% y traccionaron al índice. Sumado a ello, el precio minorista de la carne continúa corrigiendo (4,4%) para acompañar las subas del ganado en pie (30% entre nov-25 y ene-26 para el novillito h390), explicadas por un mercado internacional con escasez de oferta de los principales productores y un consumo estacionalmente elevado durante las fiestas y el verano. Dentro del mal resultado, un aspecto positivo fue que la inflación núcleo, que excluye a los precios regulados y estacionales y da una idea de la trayectoria del fenómeno inflacionario más allá de factores puntuales, se desaceleró de 3% en diciembre a 2,6% en enero. Como consecuencia de la aceleración inflacionaria de los últimos meses, el salario privado formal volvió a perder poder adquisitivo en diciembre (0,3%), situación que probablemente se replique en enero y comience a revertirse cuando la inflación retome el sendero a la baja. En este marco, no sorprende que la actividad económica continúe dando señales mixtas, permaneciendo estancada desde su pico a inicios de marzo.
Badlar vs inflación y vs dólar – tasa anualizada

De esta manera, la combinación entre inflación mayor a la esperada y dólar estable invirtió la ecuación de tasas de interés que se dio durante los meses de inestabilidad que precedieron a las elecciones. En efecto, desde octubre las tasas en pesos volvieron a ubicarse por encima de la trayectoria del tipo de cambio, pero por debajo de la inflación. Para los inversores, ganan atractivo los activos en pesos en un contexto de menor incertidumbre y las estadísticas así parecen reflejarlo: en diciembre los argentinos compraron USD 2.186 millones, una cifra elevada pero que es la mitad de los USD 4.196 millones adquiridos en octubre. Desde la perspectiva del sector agrícola, las tasas son onerosas en un escenario de tipo de cambio de acuerdo a las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA y a la dinámica de los primeros meses del año. Lo inverso ocurre con el financiamiento en dólares, que hoy luciría más atractivo incluso pese a que las tasas de 9-10% que pueden obtenerse en el mercado son más altas que en años anteriores. Para lechería y ganadería, el financiamiento en pesos puede resultar atractivo, o no, dependiendo de la evolución esperada de los precios de sus productos en los próximos meses. En ese sentido, como comentamos anteriormente, el precio de las distintas categorías de ganado viene corrigiendo mientras que el de la leche permanece rezagado respecto a la inflacion.
En suma, las variables cambiarias y financieras muestran una mejora que puede anticipar, luego de un 2025 turbulento, el retorno de la inflación al sendero de la baja en los próximos meses y una progresiva recuperación del nivel de actividad. Para lograrlo, resta terminar de recuperar el acceso al mercado financiero global para refinanciar los vencimientos de deuda. Si bien siempre existen imponderables, siendo quizás el más crítico la situación internacional y las elecciones en Estados Unidos, el Gobierno finalmente parece haber retomado la iniciativa económica y política en un año donde será clave fortalecer la macroeconomía para encarar un 2027 con elecciones presidenciales.