En el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, especialistas advierten que muchas mujeres recién conocen conceptos como reserva ovárica, edad reproductiva o preservación de fertilidad cuando comienzan a buscar un embarazo. La información temprana puede ser clave para tomar decisiones reproductivas con más libertad y menos incertidumbre.

Junio es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la salud reproductiva y promover el acceso a información que permita tomar decisiones informadas sobre el futuro reproductivo. En este contexto, especialistas en medicina reproductiva buscan visibilizar una realidad que observan cada vez con mayor frecuencia: muchas mujeres recién comienzan a informarse sobre fertilidad cuando ya están buscando un embarazo.
La postergación de la maternidad es una tendencia creciente. Razones profesionales, económicas, personales o simplemente la decisión de esperar el momento adecuado hacen que cada vez más mujeres planifiquen la maternidad en etapas más avanzadas de la vida. Sin embargo, la fertilidad femenina continúa teniendo una estrecha relación con la edad.
Uno de los conceptos que más buscan difundir los especialistas es el de reserva ovárica. Se trata de la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios y constituye uno de los principales indicadores del potencial reproductivo femenino .
El desafío es que, a diferencia de otras condiciones de salud, la disminución de la reserva ovárica generalmente no presenta síntomas.
“Muchas mujeres conocen qué es la reserva ovárica recién cuando comienzan a buscar un embarazo. Nuestro desafío es que esa conversación ocurra antes, para que puedan tomar decisiones reproductivas con mayor información y previsibilidad”, explica el Dr. Fabián Lorenzo, vicepresidente de Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, SAMER (M.N. 80.117).
Una información que puede conocerse antes
Actualmente existen estudios que permiten estimar la reserva ovárica y conocer mejor la situación reproductiva de cada mujer. Entre los principales se encuentran la determinación de la hormona antimülleriana (AMH) y la ecografía para el recuento de folículos antrales, pequeños folículos presentes en los ovarios que permiten estimar la reserva disponible.
Sin embargo, los especialistas aclaran que la reserva ovárica es solo una parte de la historia.
“La mayoría de las mujeres no presenta síntomas. Por eso hablamos de prevención y de la importancia de evaluar la fertilidad antes de que aparezcan dificultades para lograr un embarazo”, señala el Dr. Agustín Pasqualini, Presidente de SAMER (M.N. 102.009).
Según explica el especialista, la fertilidad comienza a disminuir gradualmente después de los 30 años y el descenso suele acelerarse a partir de los 35. Además, dos mujeres de la misma edad pueden tener realidades reproductivas completamente distintas.
La edad del DNI no siempre coincide con la edad reproductiva
Uno de los conceptos que más buscan instalar los especialistas es la diferencia entre edad cronológica y edad reproductiva.
Hoy muchas mujeres se sienten jóvenes, activas y saludables a los 35 o 40 años. Sin embargo, los ovarios tienen su propio reloj biológico y no siempre evolucionan al mismo ritmo que el resto del cuerpo.
Por eso, los especialistas destacan que una menstruación regular o un buen estado general de salud no necesariamente reflejan el potencial reproductivo.
A esto se suma otro dato importante: tener una reserva ovárica normal no garantiza la fertilidad futura.
“Muchas pacientes creen que una reserva ovárica normal garantiza su fertilidad futura, pero la reserva ovárica nos informa principalmente sobre la cantidad de óvulos disponibles. La calidad ovocitaria sigue estando estrechamente relacionada con la edad y continúa siendo uno de los factores más importantes para lograr un embarazo”, explica la Dra. Leticia Solari, secretaria de SAMER (M.P. 14.033).
Los especialistas observan que cada vez más mujeres buscan conocer su situación reproductiva antes de intentar un embarazo. De hecho, según datos observados por los profesionales, la edad promedio de consulta pasó de los 39 a los 35 años en los últimos años, reflejando un creciente interés por acceder a información de manera preventiva.
En este contexto, la preservación de fertilidad aparece como una alternativa para quienes desean postergar la maternidad. Sin embargo, los expertos destacan que el momento en que se toma esa decisión también importa.
No es lo mismo conocer el estado de la fertilidad o preservar óvulos a los 30 que hacerlo a los 38 años. La edad continúa siendo uno de los principales factores que impactan tanto en la cantidad como en la calidad de los óvulos disponibles.
Conocer para decidir
Poder Fertilidad, una iniciativa orientada a brindar información confiable sobre fertilidad, reserva ovárica, preservación de fertilidad y planificación reproductiva.
La propuesta busca acercar herramientas para que más mujeres puedan conocer cómo evoluciona su fertilidad y acceder a información basada en evidencia antes de iniciar la búsqueda de un embarazo.
Más información en: Poder Fertilidad
Instagram: https://www.instagram.com/poderfertilidad.ar/
Lejos de promover decisiones únicas o universales, el mensaje de los especialistas apunta a que cada mujer pueda acceder a información confiable, comprender cómo evoluciona su fertilidad y contar con más herramientas para decidir con libertad cuándo y cómo construir su proyecto de maternidad.
